Le llevamos la gestión laboral completa: contratos, nóminas, Seguridad Social, despidos e inspecciones. Y si es trabajador, defendemos sus derechos frente a la empresa.
El área laboral es una de las que más cambios normativos acumula y donde un error se paga caro: recargos, sanciones, o incluso la nulidad de un despido. Por eso conviene contar con un asesor que conozca bien el convenio colectivo aplicable, la operativa con Seguridad Social y los criterios de los Juzgados de lo Social de Bilbao.
Trabajamos con empresas de Bizkaia gestionando toda la relación laboral: desde la contratación y las altas en Seguridad Social hasta las nóminas, los seguros sociales, las comunicaciones al SEPE y la extinción del contrato cuando toca. Y siempre con respaldo jurídico, porque somos también despacho de abogados: cualquier decisión laboral cuenta desde el minuto uno con la valoración de riesgos que un asesor puramente administrativo no le va a dar.
Para los trabajadores, defendemos reclamaciones de cantidad, despidos, modificaciones sustanciales de condiciones, incapacidades y accidentes laborales, tanto en negociación previa como ante los Juzgados de lo Social.
Trabajamos con enfoque preventivo: preferimos anticipar un problema laboral antes que resolverlo en el Juzgado. Le ayudamos a diseñar la política de contratación, a documentar correctamente las decisiones y a soportar una inspección con la tranquilidad de tener todo en orden.
Sí. Gestionamos el ciclo completo mensual: nóminas, seguros sociales, altas y bajas, comunicaciones al SEPE y actualización de tablas salariales según convenio.
Depende del CNAE y del ámbito del convenio. Le decimos con seguridad qué convenio colectivo le corresponde y aplicamos correctamente sus tablas, jornada, complementos y vacaciones.
No lo haga sin asesoramiento previo. Analizamos la causa, calculamos la indemnización, redactamos la carta y le acompañamos en la comunicación. Hacerlo mal casi garantiza la improcedencia y un coste mayor.
El plazo para demandar es de 20 días hábiles. Estudiamos su carta y sus circunstancias, valoramos si el despido es procedente, improcedente o nulo, y planteamos la reclamación o la conciliación previa.
Sí, y es lo recomendable. Al integrar laboral, contable y fiscal en el mismo despacho evitamos descuadres en la contabilización de nóminas y en las retenciones de IRPF.